Cuando un aficionado llega a un torneo internacional de tenis ve pantallas LED, marcadores en directo, retransmisiones en streaming, acreditaciones, zonas de jugadores y una organización que parece funcionar de forma natural. Sin embargo, detrás de esa experiencia existe una compleja infraestructura tecnológica y logística que requiere meses de planificación y cientos de horas de trabajo.
En los últimos años, los torneos profesionales han experimentado una auténtica transformación digital. Eventos como el ATP Challenger 100 y WTA 125 Silverway Madrid, organizado por la Federación de Tenis de Madrid, o el ATP Challenger 100 Menorca, son ejemplos de cómo la tecnología se ha convertido en un elemento esencial para el éxito de una competición internacional. Global Racket ha sido la empresa responsable de la producción tecnológica y operativa de estos eventos, desarrollando soluciones que permiten conectar todas las áreas de un torneo profesional.
Más que tenis: una operación tecnológica
La retransmisión de un partido, la actualización instantánea de un marcador o la publicación de estadísticas en tiempo real son procesos que el espectador percibe como algo automático. Sin embargo, detrás de cada punto disputado intervienen múltiples sistemas que deben funcionar de manera coordinada.
En el ATP Challenger 100 y WTA 125 Silverway Madrid se desplegaron más de dos kilómetros de cableado para transportar señales de vídeo, audio, datos y sistemas de livescoring entre las distintas áreas del torneo. Cada pista, sala técnica, zona de producción o espacio para jugadores forma parte de una red de comunicaciones que debe operar sin interrupciones durante toda la competición.
La exigencia es máxima. Un fallo de segundos puede afectar a retransmisiones internacionales, plataformas de resultados en directo o servicios utilizados por jugadores, árbitros y organización.
Para el equipo técnico de Global Racket, la clave está en conseguir que toda esta infraestructura funcione de manera invisible para jugadores, organización, patrocinadores y espectadores, garantizando una experiencia fluida durante toda la competición.
Cuando la logística se convierte en un reto
Si la tecnología es compleja, la logística no se queda atrás.
El ATP Challenger 100 Menorca representa un desafío adicional por su condición insular. Todo el equipamiento técnico debe desplazarse por carretera hasta el puerto correspondiente y posteriormente cruzar el mar para llegar a la isla.
Pantallas LED, estructuras, sistemas de sonido, cableado, equipamiento audiovisual, servidores, cámaras y material técnico deben coordinarse en una operación donde cualquier retraso puede comprometer los plazos de montaje.
La planificación logística comienza semanas antes del inicio del torneo y contempla desde la carga de los vehículos hasta la distribución exacta de cada elemento dentro de la instalación deportiva.
El cerebro del torneo
Para gestionar la enorme cantidad de señales y comunicaciones que se generan durante una competición profesional, el equipo de desarrollo de Global Racket ha creado diferentes soluciones tecnológicas propias.
Una de ellas es el denominado “Monster Rack”, conocido internamente como el cerebro del evento.
Este sistema centraliza y gobierna todas las comunicaciones y señales que se producen durante un torneo internacional de tenis. Desde la recepción de datos de livescoring hasta la distribución de vídeo para streaming, pasando por los sistemas de información que alimentan marcadores, pantallas LED y diferentes servicios operativos.
Su función es coordinar decenas de procesos simultáneos para que toda la información fluya de forma automática y en tiempo real.
Cuando un espectador consulta un resultado en directo desde su teléfono móvil o visualiza una retransmisión desde cualquier parte del mundo, detrás existe una cadena tecnológica compleja que debe funcionar de forma sincronizada. Esa es precisamente la función del Monster Rack: convertir miles de datos y señales en una experiencia transparente para el usuario final.
Más de 150 módulos LED y 30 cámaras
La magnitud tecnológica de los torneos actuales queda reflejada en algunas cifras.
Durante el ATP Challenger 100 y WTA 125 Silverway Madrid se instalaron más de 150 módulos de pantallas LED distribuidos entre pistas de competición, accesos, áreas de jugadores y puntos estratégicos del recinto.
Estas pantallas no solo muestran marcadores. También ofrecen información operativa, contenidos para patrocinadores, programación de partidos, señalética digital y elementos de experiencia para el público.
Por su parte, la producción audiovisual requirió la integración de más de 30 cámaras pertenecientes a distintos operadores y sistemas de retransmisión. Todas ellas debían coordinarse para generar contenido en directo y garantizar la cobertura audiovisual del torneo.
La acreditación como herramienta de gestión
Otro ejemplo de innovación aplicada al tenis es la evolución de las acreditaciones.
Tradicionalmente concebidas únicamente como elementos de identificación y control de accesos, las acreditaciones desarrolladas por Global Racket incorporan funcionalidades adicionales que permiten automatizar diversos servicios dentro del torneo.
Gracias a esta tecnología, una misma acreditación puede utilizarse para acceder a determinadas zonas, gestionar consumos en restauración, registrar servicios de encordado de raquetas o interactuar con el Player Desk de forma digital.
Esto reduce tiempos de espera, mejora la trazabilidad de los servicios y facilita la gestión operativa de jugadores, entrenadores y personal acreditado.
Como ejemplo, durante el ATP Challenger 100 y WTA 125 Silverway Madrid se elaboraron más de 500 acreditaciones, integradas dentro de un ecosistema digital diseñado para simplificar la gestión diaria del evento y mejorar la experiencia de todos los participantes.
El futuro de los eventos deportivos
La profesionalización de los torneos de tenis ya no depende únicamente de la calidad de las instalaciones o del nivel de los jugadores participantes. La tecnología se ha convertido en un elemento estratégico que condiciona la experiencia del espectador, la visibilidad de los patrocinadores y la eficiencia operativa de toda la organización.
Cada marcador que se actualiza en tiempo real, cada retransmisión en streaming y cada pantalla que muestra información al público son el resultado de una infraestructura tecnológica compleja que permanece invisible para la mayoría de los asistentes.
Detrás de cada gran torneo existe un equipo humano especializado que conecta tecnología, logística y deporte para que todo funcione con precisión.
Porque, al final, la verdadera magia de un evento deportivo profesional consiste precisamente en que nadie perciba la enorme complejidad que existe detrás. Esa es la filosofía con la que trabaja Global Racket: combinar tecnología, logística e innovación para que cada torneo funcione con la máxima fiabilidad y para que el protagonismo siga estando donde debe estar, dentro de la pista.